Cómo mantén tus oídos sanos y limpios con una correcta higiene auditiva

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 ¿Sabías que el 50% de los españoles ha sufrido tapones en los oídos en alguna ocasión? Y  cerca de un millón y medio padece problemas auditivos de forma regular.

Si tienes tendencia a la formación de tapones o desarrollar patologías auditivas debe acudir a un especialista más asiduamente. 

Entre las personas más afectadas se encuentran: aquellas personas que debido simplemente a la genética son más propensas a producir tapones de cera, además de los hombres (al contar con más pelo en el conducto), los niños, las personas mayores, los nadadores o personas expuestas a ambientes con mucha polución o ruido, que abusan de la utilización de auriculares.

 Desde Guillermo Ópticos, recomendamos acudir al otorrino una vez al año o hacer caso de las recomendaciones de profesionales como los farmacéuticos para su higiene y prevención.

 

Por qué se forman los tapones de cera en el oído y cómo podemos evitarlo

El conducto auditivo externo está revestido por una piel que presenta anexos cutáneos: folículos pilosos, glándulas sebáceas y glándulas ceruminosas (glándulas sudoríparas modificadas). Estas estructuras protegen al oído de agresiones externas.

De manera natural, el conducto auditivo se mantiene limpio por un sistema de drenaje, por ello, en la mayoría de las personas no es necesaria la extracción diaria del cerumen y su presencia no debería considerarse un signo de higiene deficiente.

Su acumulación, los conocidos como tapones de cera, puede deberse a diversas causas:

  • Compactación al introducir por el canal auditivo bastoncillos o torundas de algodón, como parte de la higiene diaria, o auriculares.
  •  Estimulación de la producción por lavarse en exceso con jabones o champú, o bañarse frecuentemente en piscinas.
  • Enfermedades dermatológicas.
  •  Canal auditivo estrecho.
  •  Presencia abundante de pelos en el canal auditivo.
  • Cambios fisiológicos en las glándulas de cerumen por la edad, que producen una secreción que tiende a secarse más rápido de lo normal.

 

Consejos útiles para mantener una correcta higiene auditiva

 

Desde Guillermo Ópticos, queremos dejaros los siguientes tips, para mantener una buena higiene auditiva:

 

El cerumen también es necesario. Este punto es importante que se entienda, pues no es aconsejable lavar nuestros oídos cada día, supondría la eliminación total del cerumen. Simplemente es necesario un mantenimiento continuo para que no se formen tapones en su interior.

 

  • Di adiós a los bastoncillos. Este es uno de los fallos más cometidos por los pacientes. Pueden dañar el interior del oído y causar heridas e infecciones. Igualmente, la retirada de la cera desprotege la zona, siendo más factible la acumulación de bacterias.
  • Limpia tus oídos correctamente.  Simplemente por fuera con agua y jabón, secando posteriormente con una toalla o algodón. Un método simple e inofensivo. La periodicidad de la higiene del oído debe ser en días alternos.
  • La ducha es el lugar adecuado. Durante la ducha o el baño es  el mejor momento para la higiene auditiva ya que tenemos la piel húmeda y es más fácil de retirar el cerumen. Acostúmbrate a lavar tus orejas y el oído en tu baño, no hay lugar más higiénico.
  • Cuida donde sumerges tus oídos. No te bañes en zonas posiblemente infectadas ni entres en ambientes contaminantes. Los hongos se acumulan en estos lugares y pueden acceder al oído de forma fácil. 
  • El agua del mar es un fiel aliado para mantener los oídos limpios. Rico en bicarbonatos que favorecen disgregar el cerumen y contiene minerales y oligoelementos que disuelven ciertos ácidos grasos.
  • Usa soluciones líquidas. Lo indicado es utilizar productos específicos recomendados por un audiólogo de confianza. Ya que en función de tus necesidades, tu oído precisará un tratamiento u otro. El líquido debe permanecer de 1 a dos minutos dentro del oído manteniendo la cabeza en una posición inclinada.

 

 

¿Cómo podemos eliminar un tapón de cera del oído?

Cuando la cera se acumula en gran cantidad y bloquea el conducto se procede a su extracción.

Existen 2 procedimientos para ello:

  • Maceración de agentes cerumenolíticos (que ablandan la cera). Son múltiples las posibles soluciones que permiten ablandar la cera, bicarbonáto sódico durante 15 min, preparado comercial de hidróxido potásico de carbonato potástico, (3-4 gotas al días).

También son muchos los remedios caseros los que facilitan ablandar la cera, como el aceite de oliva o de almendras, o el agua oxigenada.

  • Extracción por lavado del canal auditivo con agua templada, con instrumentos (cureta o asa roma) o por aspiración bajo control microscópico (otomicroaspiración).

La irrigación con agua templada es una maniobra relativamente sencilla, pero debe realizarla personal sanitario cualificado. Generalmente en enfermería.

Es necesario que previamente, el tapón se haya reblandecido con gotas cerumenolíticas, o con algunos de los remedios caseros hablados anteriormente.

 El agua se aplica a cierta presión mediante una jeringa auricular y la propia corriente del agua arrastra al tapón de cerumen.

 Cuando ni las gotas óticas para la eliminación del cerumen, ni la irrigación del canal auditivo ayudan a resolver el problema, se recurrirá a la debridación; combinando la aspiración con el raspado, realizada por especialistas.

 

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